1. Nunca, bajo ninguna circunstancia, tomes una píldora para dormir y un laxante la misma noche.
2. Si tuvieras que definir con una sola palabra, por qué la raza humana no ha aprovechado y nunca lo hará, su total potencial, esa palabra sería “reuniones”.
3. La línea que separa a “hobby” de “enfermedad mental” es muy delgada.
4. Las personas que quieren compartir sus puntos de vista religiosos contigo casi nunca quieren que tú compartas el tuyo con ellas.
5. Nunca debes confundir tu carrera con tu vida.
6. A nadie le importa si no bailas bien. Levántate y baila.
7. Nunca lamas un cuchillo de carne.
8. La mayor fuerza destructiva del universo son los chismes/cotilleos.
9. Nunca encontrarás a alguien que pueda darte una razón clara y contundente a favor de los cambios horarios para ahorrar energía.
10. Nunca debes decir nada a una mujer que pueda significar remotamente que piensas que está embarazada a menos que estés viendo a un bebé salir de ella en ese momento.
11. Hay un momento en el que debes dejar de esperar que tu cumpleaños sea algo relevante para el resto de la gente. Ese momento es cuando tienes 11 años de edad.
12. La única cosa que une a todos los seres humanos, sin importar edad, sexo, religión, estatus económico o etnicidad, es que, muy profundamente, todos creemos que somos mejores conductores que el resto.
13. Una persona que es agradable contigo, pero trata mal a un camarero, no es una persona agradable. (Esto es muy importante. Presta atención. Nunca falla.)
14. Tus amigos te quieren a pesar de todo.
15. Nunca tengas miedo de probar cosas nuevas. Recuerda que un amateur solitario construyó el Arca. Un gran grupo de profesionales construyó el Titanic.
16. Pensamiento del día: Los hombres son como el vino fino. Comienzan siendo uvas, y depende de las mujeres quitarles a golpes lo que sobra hasta que quede algo aceptable con lo que acompañar una cena.
Visto aquí.
viernes, 31 de octubre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
“NECESITO UN CAMBIO”
Todos debéis ser conscientes de que un trabajo significa involucraros en un proyecto profesional en el cual os tocará hacer en determinados momentos tareas que os gusten más y otras menos. Al fin y al cabo, así es el trabajo.
Los trabajos pasan por ciclos, como las personas y eso supone que, en función de las circunstancias de cada momento, se esté mejor o peor en el entorno laboral. El mercado laboral es dinámico y va evolucionando, lo que hace que las cosas vayan cambiando y lleven un determinado camino.
Obviamente, hoy en día trabajamos para desarrollarnos profesionalmente y seguir creciendo profesionalmente. Sin embargo, en todos los trabajos llegará un momento en que nos estanquemos profesionalmente y no aprendamos nada nuevo. Esto no tiene que desanimaros. Será necesario buscar alternativas que hagan que ese trabajo siga siendo interesante introduciendo, por ejemplo, nuevas herramientas. Lo fundamental es que os guste el tipo de trabajo y esto hará que os repongáis, tarde o temprano.
Lógicamente si durante un largo período de tiempo os aburre vuestro trabajo y no le encontráis aliciente, la cosa no va por buen camino, si además no tiene perspectiva de cambiar. Eso si, antes de tomar ninguna decisión, que normalmente pasa por cambiar de trabajo, habrá que plantearse las siguientes preguntas ¿Qué le falta a ese trabajo para ser interesante? ¿Qué falla? ¿Qué habéis hecho vosotros para cambiar la situación?
No quiero quitarle importancia a la situación profesional complicada en la que cada uno está embarcado. Sin embargo, habrá que tener en cuenta que en todos los trabajos se llega a ese estancamiento de evolución o surgen dificultades de algún tipo. Las causas del malestar pueden venir de los compañeros, del responsable, de la estructura organizativa, del horario, de las condiciones salariales, de las tareas, de la falta de autonomía, de las posibilidades de desarrollo profesional,…
Será primordial ver si cualquier causa a ese malestar personal con el puesto tiene solución. Para empezar, vosotros mismos tenéis que querer verla y buscarla porque sino, no hay nada que hacer. Debéis superar las adversidades, sabiendo amoldaros para obtener una solución que os deje satisfechos. Las cosas debéis plantearlas claras a vuestra organización y sólo así se podrá mejorar.
Hay veces que grandes profesionales de muchos sectores están frustrados en su trabajo actual porque al contratarlos les crearon grandes expectativas que una vez incorporados ni mucho menos se han cumplido al haberse encontrado con algo muy diferente a lo que se presentó en la entrevista.
En caso de encontraros en esta situación, debéis plantearlo para ver de que forma se puede lograr eso que ellos quieren y que vosotros buscáis pero que no está ocurriendo. Los cambios cuestan tiempo llevarlos a efecto.
Antes de proceder a realizar cambios radicales a nivel laboral meditad muy bien las alternativas que barajáis. A veces el problema no está en el trabajo en si, sino en vosotros mismos que no tenéis claro lo que queréis.
Los trabajos pasan por ciclos, como las personas y eso supone que, en función de las circunstancias de cada momento, se esté mejor o peor en el entorno laboral. El mercado laboral es dinámico y va evolucionando, lo que hace que las cosas vayan cambiando y lleven un determinado camino.
Obviamente, hoy en día trabajamos para desarrollarnos profesionalmente y seguir creciendo profesionalmente. Sin embargo, en todos los trabajos llegará un momento en que nos estanquemos profesionalmente y no aprendamos nada nuevo. Esto no tiene que desanimaros. Será necesario buscar alternativas que hagan que ese trabajo siga siendo interesante introduciendo, por ejemplo, nuevas herramientas. Lo fundamental es que os guste el tipo de trabajo y esto hará que os repongáis, tarde o temprano.
Lógicamente si durante un largo período de tiempo os aburre vuestro trabajo y no le encontráis aliciente, la cosa no va por buen camino, si además no tiene perspectiva de cambiar. Eso si, antes de tomar ninguna decisión, que normalmente pasa por cambiar de trabajo, habrá que plantearse las siguientes preguntas ¿Qué le falta a ese trabajo para ser interesante? ¿Qué falla? ¿Qué habéis hecho vosotros para cambiar la situación?
No quiero quitarle importancia a la situación profesional complicada en la que cada uno está embarcado. Sin embargo, habrá que tener en cuenta que en todos los trabajos se llega a ese estancamiento de evolución o surgen dificultades de algún tipo. Las causas del malestar pueden venir de los compañeros, del responsable, de la estructura organizativa, del horario, de las condiciones salariales, de las tareas, de la falta de autonomía, de las posibilidades de desarrollo profesional,…
Será primordial ver si cualquier causa a ese malestar personal con el puesto tiene solución. Para empezar, vosotros mismos tenéis que querer verla y buscarla porque sino, no hay nada que hacer. Debéis superar las adversidades, sabiendo amoldaros para obtener una solución que os deje satisfechos. Las cosas debéis plantearlas claras a vuestra organización y sólo así se podrá mejorar.
Hay veces que grandes profesionales de muchos sectores están frustrados en su trabajo actual porque al contratarlos les crearon grandes expectativas que una vez incorporados ni mucho menos se han cumplido al haberse encontrado con algo muy diferente a lo que se presentó en la entrevista.
En caso de encontraros en esta situación, debéis plantearlo para ver de que forma se puede lograr eso que ellos quieren y que vosotros buscáis pero que no está ocurriendo. Los cambios cuestan tiempo llevarlos a efecto.
Antes de proceder a realizar cambios radicales a nivel laboral meditad muy bien las alternativas que barajáis. A veces el problema no está en el trabajo en si, sino en vosotros mismos que no tenéis claro lo que queréis.
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RECENCIA, FRECUENCIA, MAGNITUD
RECENCIA: La última vez.
FRECUENCIA: Número de veces que se repite el proceso.
MAGNITUD: Cuanto.
R.F.M. no es una nueva frecuencia para sintonizar emisoras de radio, es una manera de gestionar nuestro trabajo tridimensionalmente, con esta terna de indicadores. Con ello puedo tener una percepción bastante integral de las cosas.
Veamos un ejemplo; la lluvia. ¿Cuando fue la última vez que llovió? (Recencia), ¿Cada cuanto tiempo llueve? (Frecuencia), ¿Cuantos litros caen cuando llueve? (Magnitud).
¿Os imagináis esto llevado a vuestro quehacer diario? ¡Cuánta información podríais sacar! Ahora sólo hay que trasladar el ejemplo de la lluvia a cosas cómo ventas a clientes, bajas laborales, compras a proveedores, créditos, etc.
FRECUENCIA: Número de veces que se repite el proceso.
MAGNITUD: Cuanto.
R.F.M. no es una nueva frecuencia para sintonizar emisoras de radio, es una manera de gestionar nuestro trabajo tridimensionalmente, con esta terna de indicadores. Con ello puedo tener una percepción bastante integral de las cosas.
Veamos un ejemplo; la lluvia. ¿Cuando fue la última vez que llovió? (Recencia), ¿Cada cuanto tiempo llueve? (Frecuencia), ¿Cuantos litros caen cuando llueve? (Magnitud).
¿Os imagináis esto llevado a vuestro quehacer diario? ¡Cuánta información podríais sacar! Ahora sólo hay que trasladar el ejemplo de la lluvia a cosas cómo ventas a clientes, bajas laborales, compras a proveedores, créditos, etc.
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martes, 21 de octubre de 2008
¿A QUIÉN HAY QUE ECHAR?
- A Víctor Manuel hay que despedirlo - me dijo Diego, el Jefe de ventas.
- ¿Por qué? - pregunté.
- Por que no da resultados.
- ¿Y qué resultados tiene que dar?
- ¡Hombre! ¡Qué pregunta! Tiene que vender, como hacen sus compañeros. Es el que peores números de ventas tiene. No funciona, quiero a alguien más "agresivo".
- Ya entiendo, pero tengo algunas dudas. ¿Cuanto tiene que vender? Quiero decir, ¿Cual es su objetivo de ventas en función de la zona que lleva? ¿Cual es la rentabilidad de su zona? ¿Cuanto nos tenemos que gastar nosotros para que Víctor Manuel consiga ventas, mucho o poco? ¿Qué plan de visitas le has marcado para que cumpla? ¿Qué tasa de fuga de clientes estamos teniendo?
- ¡Ya estamos haciendo de abogado del diablo! Sus compañeros venden más y punto.
- A mí personalmente me cuesta mucho tomar la decisión de despedirlo si no puedo medir su gestión con mi previsión.
- A ver si te lo explico; la media de facturación mensual está en 233.000 €. El está en 125.000. Pablo sin ir más lejos está por encima de esa media con 238.000 €.
- A ver si te lo puedo explicar yo ahora. Para que Pablo llegue a 238.000 €, ¿cuanto nos gastamos en promoción, logística, etc? ¿Y en Víctor Manuel? No vaya a ser que su gestión, aún facturando menos, sea más rentable para la empresa.
- Eso no lo se, yo estoy aquí para que los comerciales vendan más.
- Mira Diego, lo que no se mide, no se puede gestionar. Haz tu trabajo para que los demás puedan hacer mejor el suyo.
- ¿Por qué? - pregunté.
- Por que no da resultados.
- ¿Y qué resultados tiene que dar?
- ¡Hombre! ¡Qué pregunta! Tiene que vender, como hacen sus compañeros. Es el que peores números de ventas tiene. No funciona, quiero a alguien más "agresivo".
- Ya entiendo, pero tengo algunas dudas. ¿Cuanto tiene que vender? Quiero decir, ¿Cual es su objetivo de ventas en función de la zona que lleva? ¿Cual es la rentabilidad de su zona? ¿Cuanto nos tenemos que gastar nosotros para que Víctor Manuel consiga ventas, mucho o poco? ¿Qué plan de visitas le has marcado para que cumpla? ¿Qué tasa de fuga de clientes estamos teniendo?
- ¡Ya estamos haciendo de abogado del diablo! Sus compañeros venden más y punto.
- A mí personalmente me cuesta mucho tomar la decisión de despedirlo si no puedo medir su gestión con mi previsión.
- A ver si te lo explico; la media de facturación mensual está en 233.000 €. El está en 125.000. Pablo sin ir más lejos está por encima de esa media con 238.000 €.
- A ver si te lo puedo explicar yo ahora. Para que Pablo llegue a 238.000 €, ¿cuanto nos gastamos en promoción, logística, etc? ¿Y en Víctor Manuel? No vaya a ser que su gestión, aún facturando menos, sea más rentable para la empresa.
- Eso no lo se, yo estoy aquí para que los comerciales vendan más.
- Mira Diego, lo que no se mide, no se puede gestionar. Haz tu trabajo para que los demás puedan hacer mejor el suyo.
sábado, 4 de octubre de 2008
ARRIEROS SOMOS
La ventana emergente del Outlook le señaló la recepción de un nuevo correo electrónico. Era Navarro, uno de tantos directivos que piensan que si han llegado ¿tan arriba? no necesitan ningún tipo de ayuda más. ¿Qué les puedes enseñar ya?
Ángel abrió el curriculum adjunto y mirando con indulgencia la foto de Navarro pensó: "¿entiendes ahora cuando te decía que tenías que trabajar de directivo y no hacer de directivo?"
Ángel abrió el curriculum adjunto y mirando con indulgencia la foto de Navarro pensó: "¿entiendes ahora cuando te decía que tenías que trabajar de directivo y no hacer de directivo?"
jueves, 25 de septiembre de 2008
REALES POSADERAS
La gran mayoría de gerentes y directores generales que he conocido cuentan con un cuarto de baño dentro de su propio despacho.
El caso es que preservar sus reales posaderas del contacto con los vulgares inodoros de sus empleados no aporta mayor valor a sus decisiones.
El caso es que preservar sus reales posaderas del contacto con los vulgares inodoros de sus empleados no aporta mayor valor a sus decisiones.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
AVENTURAS EN EL TRABAJO
No os cuento nada diciéndoos que el lugar donde más tiempo seguido pasáis es en vuestro trabajo; por lo tanto, muchas horas al día con vuestros compañeras/os, casi más que con vuestro entorno más cercano. Y como dice el dicho, el roce hace el cariño.
Algunas personas habréis podido encontrar a vuestra media naranja en el trabajo de la forma más natural del mundo y lo llevaréis con normalidad. No obstante, algunas compañías prohíben mantener relaciones de pareja con otros compañeros de trabajo o en caso de que ocurran exigen la máxima discreción. Personalmente, creo que este tipo de normas no tiene ninguna lógica y carece de fundamento; mientras cada trabajador haga bien su trabajo tiene que dar igual quien sea su pareja. Hay que saber separar la faceta profesional de la personal.
Sin embargo, hoy quiero hacer referencia a otro tipo de relaciones: las aventuras entre compañeros de trabajo. Como su nombre indica, una aventura de trabajo es algo esporádico, que surge sin pensarlo, que normalmente, se lleva de forma oculta de cara al exterior. Es parte de la gracia.
En muchas ocasiones, las personas que protagonizáis este tipo de aventuras estáis casadas o con pareja y para vosotros simplemente significa echar “una canita al aire”. No voy a juzgar esto ni positiva ni negativamente, pues cada uno con su vida hace lo que quiere. Seguro que existirán o se creerá tener motivos para hacerlo. Eso sí, llega un momento en el que debéis ser honestos con vosotros mismos y afrontar la verdadera realidad.
Sin embargo, hoy quiero hacer referencia a otro tipo de relaciones: las aventuras entre compañeros de trabajo. Como su nombre indica, una aventura de trabajo es algo esporádico, que surge sin pensarlo, que normalmente, se lleva de forma oculta de cara al exterior. Es parte de la gracia.
En muchas ocasiones, las personas que protagonizáis este tipo de aventuras estáis casadas o con pareja y para vosotros simplemente significa echar “una canita al aire”. No voy a juzgar esto ni positiva ni negativamente, pues cada uno con su vida hace lo que quiere. Seguro que existirán o se creerá tener motivos para hacerlo. Eso sí, llega un momento en el que debéis ser honestos con vosotros mismos y afrontar la verdadera realidad.
Ante todo, la aventura ocurre fuera de la empresa. Muchos se mueven por el “morbo” de “hacerlo” en la oficina. No nos confundamos. El trabajo es una cosa. Cuando acabe vuestra jornada haréis lo que queráis, pero como buenos profesionales, el trabajo tendrá que hacerse de forma adecuada y el comportamiento será respetuoso para con el resto de los compañeros. No debería “perderse” tiempo con la efusividad del comienzo de la relación.
Solamente habría que comentar que todo irá bien mientras ambas partes que protagonizáis la aventura seáis francos la una con la otra para evitar posteriores malentendidos. Mientras las dos partes tengáis claro lo que significa no hay problema. Los problemas llegan cuando cada uno espera una cosa distinta de esa aventura y no os lo habéis comunicado adecuadamente.
Si no queréis ser descubiertos por vuestro entorno laboral debéis ser muy discretos y actuar con normalidad porque el cambiar de hábitos o actitudes hacia ciertas personas puede levantar sospechas; la gente es más observadora de lo que os podéis creer.
El finalizar la relación no significa que debáis hacer la vida imposible a la otra parte en el entorno laboral porque ocupe un puesto inferior al vuestro.
Para que esto funcione ambas partes debéis ir en la misma sintonía porque de esta forma no os vais a hacer daño el uno al otro. Debéis ser honestos el uno con el otro porque no se puede jugar con los sentimientos de otra persona a pesar de que a vosotros mirándolo de forma egoísta os pueda interesar.
Hablando se entiende la gente y tantos los comienzos como los finales de las aventuras si se producen pueden acabar bien solo hace falta querer hacerlo.
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