sábado, 15 de marzo de 2008

¿Para que sirve la Responsabilidad Social Corporativa?


La definición de la Comisión Europea se considera como una de las más apropiadas: "La RSC es la integración voluntaria, por parte de las Empresas, de las preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores". Otra definición ilustrativa es la del Instituto Ethos de Empresas y Responsabilidad Social: "La RSC es una forma de gestión que se define por la relación ética de la Empresa con todos los públicos con los cuales ella se relaciona, y por el establecimiento de metas empresariales compatibles con el desarrollo sostenible de la sociedad; preservando recursos ambientales y culturales para las generaciones futuras, respetando la diversidad y promoviendo la reducción de las desigualdades sociales". Dejando de lado los criterios de gestión, se podría afirmar que la RSC consiste en el retorno por parte de las Empresas de un porcentaje de su Beneficio a la Sociedad o Comunidad en la que enmarca su actividad, destinándolo principalmente a favorecer a sus empleados, fomentar y desarrollar Acción Social con colectivos necesitados, promocionar la Educación y la Cultura y respetar y potenciar el Medio Ambiente.
Por lo tanto, cabe decir que para desarrollar todo este concepto tan conocido por todos y tan poco comprendido por muchos, es necesario generar mecanismos de acción colectiva, incitando a actuar de forma solidaria y responsable, sobre todo, debemos empezar por comprender responsablemente nuestro compromiso con un mundo sostenible, solidario y complaciente para las actuales y futuras generaciones de seres humanos que deben ser por naturaleza socialmente responsables.

Beneficios
- Externamente:
1. Sirve para posicionarse y crear una diferenciación de marca.
2. A la comunidad le interesa saber que esa empresa en concreto actúa consecuentemente de forma social y medioambiental.
3. Se incrementa la notoriedad.
4. Se incrementa el número de nuevos clientes.
5. Sirve para fidelizar a los clientes ya existentes.
6. Mejora tanto la imagen de imagen de marca como la imagen corporativa.
7. Mejora la relación con el entorno (nuevas estrategias de comunicación, atracción de medios, etc.).
8. Se incrementa la influencia de la empresa en la sociedad.
9. Se pueden mejorar las relaciones con los sindicatos y la Administración Pública.
10. Se pueden lograr descuentos publicitarios.
11. Sirve para apoyar el lanzamiento de nuevos productos.
12. Puede suponer el acceso a líderes de opinión que influyen la decisión de compra de los consumidores.
13. Acceso a nuevos segmentos de mercado.
- Internamente:
1. Sirve para fidelizar a los trabajadores y su compromiso con la empresa.
2. Mejora del clima laboral, redundado en la mejora de productividad y calidad.
3. Sirve para mejorar de la comunicación interna.
4. Ayuda al fomento de una determinada cultura corporativa.
5. Sirve para la realización de ensayos en el desarrollo de estrategias comerciales innovadoras.

La responsabilidad social corporativa ha empezado a ocupar un importante espacio en las relaciones entre los distintos agentes económicos. En este sentido, la transparencia en la actuación de las empresas y en la información clara, veraz y oportuna sobre la misma se ha convertido en un factor relevante. El comportamiento moral en la empresa suele utilizarse como estrategia y estar acompañado de una mejora en los resultados, pero sin embargo no existe regulación sobre la elaboración y presentación de esta información. Existen, no obstante importantes esfuerzos en este sentido, especialmente en cuanto a la valoración de intangibles y a los efectos medioambientales. Pero si realmente se pretende que la información sobre actuaciones morales en las empresas sea de utilidad para los usuarios, debe valorarse e integrarse en el sistema contable, de forma que las cuentas anuales sirvan no sólo para reflejar la imagen fiel de su patrimonio, su situación financiera y sus resultados, sino también sus actuaciones en materia medioambiental y social. En este momento, las Normas Internacionales de Contabilidad, adoptadas por la Unión Europea, aunque suponen la imposición en la información contable del paradigma de la utilidad, no contemplan suficientemente estos aspectos. En este sentido, y dado que los propietarios e inversores son, de entre todos los usuarios de la información contable, los destinatarios más destacados, está en sus manos exigir información contable que abarque más aspectos que los resultados económicos.